y entender que el amor tal vez no sea nunca otra vez ni con nadie.
saborearlo como si hubiera sido ayer nomás que revolvías los encuentros de mis adentros.
será?
(y el parpadeo constante de la música que me dice que en ese ir y venir mágico de las cuerdas de un violín; lo revuelto, revuelto está y no logra más que sacarme una sonrisa de tristeza en algún bar de la ciudad).